Estamos convencidos de que la educación cambiará la vida de los millones de niños y niñas que no pueden ir al colegio. Por eso trabajamos para erradicar esta injusticia, promoviendo el derecho a una educación de calidad. Porque una educación de calidad es una educación transformadora.

Además de un derecho, la educación es la herramienta más poderosa para combatir la injusticia. Por eso, trabajamos para que todos los niños y niñas del mundo tengan acceso a la educación y multipliquen sus oportunidades de futuro.

Promoción de una cultura de paz

Facilita la igualdad de oportunidades

La educación contribuye al avance de los derechos de las niñas y las mujeres, promoviendo sus capacidades de realización personal y de participación en la vida pública. Las mujeres analfabetas se ven en su mayoría privadas de sus derechos.

Recuperación Psicosocial

Posibilita el desarrollo de toda la comunidad

La educación posibilita a las personas más vulnerables acceder a un trabajo digno que les permite romper el círculo de la pobreza en el que viven.

Protección

Protección tanto física como psicológica

En situaciones de emergencia, es fundamental asegurar el acceso a la educación de los niños y niñas, ya que les ofrece protección psicológica, aportando normalidad y esperanza; protección física ante agresiones y raptos y formación frente a peligros y abusos.